Hace 40 años me formé como naturópata, movida por el amor y el profundo interés por el ser humano. Desde entonces, mi recorrido personal y profesional no ha dejado de crecer. Me he formado en numerosas técnicas y disciplinas, soy especialista en masaje y movimiento y, a lo largo de todos estos años, he ido incorporando herramientas de acompañamiento.
Hace 30 años comenzó mi aventura con la maternidad, que, como era de esperar, volvió a transformarme y me aportó una fuerza renovada.
Hace ya unos años llegué al mundo de las doulas y sentí que, de alguna manera, todo lo que había aprendido y vivido encontraba allí un lugar común. Acompañar a una mujer en uno de los momentos más transformadores de su vida reunía muchas de las cosas que siempre me han movido: el cuerpo, las emociones, la escucha, el cuidado y el respeto.
Ser doula me permite acompañar el comienzo de la vida y contribuir a que la maternidad encuentre el valor y el lugar que merece, pero también seguir promoviendo algo que para mí está en la base de todo: una cultura del cuidado, del respeto y de la atención al ser humano.
Marie
40 años mejorando la calidad de vida de las personas.